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EL VALOR DE LA SOLIDARIDAD
Crónica desde el CB del Nanga Parbat.
Lunes 20 de Junio de 2005.
Amigos y amigas:
En la presente crónica comparto con ustedes los hechos que tuvieron lugar el día sábado 18 junio, cuando llegamos al Campamento Base.
Todos estamos en las mismas, arreglando cada una de nuestras tiendas personales, cuando llega Manuel Vásquez, un chico de Aragón, angustiado pidiendo auxilio porque ha ocurrido un accidente en el Campamento 1 ( 5 000 m ). A Raquél Pérez (San Sebastián), amiga muy querida para mí, le ha caído un bloque de hielo en la espalda; está inmovilizada en su tienda, posiblemente con fractura, y hay que evacuarla.
Sin dudarlo dos veces, Edurne y yo nos alistamos para salir en su ayuda; en mi tienda, que recién empezaba a ordenar, todo es un caos. Debo revolverla entera para encontrar los guantes, las medias, las gafas, etc; entre tanto Josu y Sebas ya han improvisado una camilla con las varillas de la carpa ducha, cordino y cinta americana. Con un par de sugerencias de Sebas y un paquete de galletas con queso que me entrega Mariane, Edurne y yo salimos disparados. Delante nuestro ha partido un grupo de suizos, otro de japoneses y uno más de asturianos, donde está Jorge Egocheaga, médico, a quien conocí el año pasado en el Cho Oyu. A nuestra carrera se unen dos amigos checos: Radek y Mhiska, a quienes conocí en el Shisha Pangma, también el año pasado. Los cuatro subimos volando, resoplando como locomotoras, peleándonos con esa nieve horrible que nos empapa y nos traga hasta las rodillas. Al filo del glaciar, los checos paran para colocarse los crampones y yo sigo, sin más, como en competencia, una competencia por llegar lo más pronto para auxiliar a mi amiga. Mientras resoplo y sudo, de vez en cuando me queda un huequito para pensar y pido que no sea grave lo que le ha pasado a Raquel.
Alcanzo a los japoneses, los saludo y me dan paso. Alcanzo a los asturianos, los saludo y también me dan paso. Después de cruzar unas grietas de mal aspecto y pensando que nos pueden complicar el descenso de Raquel en esas condiciones y ya de la noche, me paro a fijar un seguro en un cacho de roca que sobresale en la ladera de nieve. Después de haberlo hecho y tomarme un respiro continúo con mi carrera. Vuelvo a dar alcance a los japoneses, me dan paso y continúo en mi vuelo. De vez en cuando llegan imágenes de la última ascensión que hice al Cotopaxi hace poco más de una semana, justo antes de venirme a Pakistán, como parte de mi entrenamiento. Allí también, resoplando y volando como ahora, hice 2 horas y 10 minutos hasta la cima.
Subo por la nieve hundiéndome todo el tiempo, ya es de noche: las 19h 20. No veo donde está el campamento pero oigo voces, debo estar cerca. ¡ Raquelita que estés bien, no te preocupes, te vamos a sacar de aquí!

Rachel.
A las 19h30 llego al sitio del campamento, están los dos suizos y Jorge, el médico, como parte del equipo de rescate; y acompañando a Raquel, que ya está envuelta en su bolsa de dormir, sobre dos colchones aislantes como camilla, están sus compañeros de expedición: Willie su esposo, Diego de las Islas Canarias y dos Xavieres de Pamplona. Saludo a Raquel, le doy un beso volado, le acaricio la mejilla y le animo diciéndole que de ésta va a salir enseguida, que se va a poner bien y que para las fiestas de San Sebastián en agosto, ya bailaremos una de Juanes.
Lentamente se va deslizando la cuerda y el cuerpo de Raquel resbala por la nieve apoyado y sostenido por todos los que hemos llegado en su auxilio. Terminada toda la rampa de nieve, en la cual ha sido fácil el traslado por ayuda de la gravedad, el trayecto desde el filo del glaciar hasta el Campamento Base se hace eterno, porque todo es travesía. Entonces usamos la camilla y la cargamos en peso por entre la nieve, las piedras y las rocas. Ligeramente empieza a nevar y cuando pido relevo para descansar noto la imagen preciosa en medio de la noche y la montaña: decenas de lámparas frontales alumbrando el camino, decenas de manos turnándose para sostener la camilla y varias voces de cariño y de apoyo para Raquel: Unidos en las manos a través de las varillas de nuestra improvisada camilla, pero sobre todo en la bella actitud solidaria de japoneses, suizos, checos, canarios, españoles y un sudamericano.
A las 10h30 de la noche llegamos al CB, donde ya han improvisado un sitio de primeros auxilios y Raquel queda en manos de Jorge. Nosotros nos despedimos, mojados, estilando por esa nieve tan húmeda, pero calentitos por dentro, abrigados por el calor de la solidaridad.
Nota: Hoy día lunes 20 de junio, Raquel ha sido trasladada en helicóptero hasta Gilgit y mañana llegará a Islamabad. Los médicos han dicho que tiene una fisura en la cadera.
Iván Vallejo Ricaurte
EXPEDICIONARIO
EMail: desafio14@ivanvallejo.com
Website: http://www.ivanvallejo.com
El proyecto DESAFÍO 14 en el 2005 es posible gracias a los auspicios de: OCP–Ecuador; Diners Club; MoviStar; Marathon Sports; Ideal Alambrec; Tesalia Sport y Merck Sharp and Dhome
Con la colaboración de:
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