| |
BUEN TIEMPO Y LUNA LLENA
Campamento Base del Shisha Pangma
Miércoles 26 de septiembre de 2007
Queridos amigos(as) del Ecuador y del mundo
Tal como leen en el titular de este envío, la paciencia y la aceptación de la que les hablaba ayer ha tenido su recompensa, hoy día miércoles por fin a parado de nevar y en la tarde hemos tenido un regalo soberbio: La cresta que se eleva por encima de la llanura se ha despojado de su inmenso manto de nubes y la hemos podido ver con toda su hermosura. Al fondo del todo, imponente, preciosa y vestida entera de blanco, ella también castigada por el viento y la nevada, pero parecía más bien que entre Eolo y los copos habían confeccionado un especial atuendo para lucirlo esta tarde. Tomé la cámara y capté unas fotografías, para mí y para ustedes, porque como saben todo esto es pasajero, los cuarenta o más días que pasaremos en el reino del Shisha Pangma se terminarán, llegarán a su fin, guardaremos los bártulos y nos iremos a casa, ya allá nos quedará el recuerdo de lo bien vivido en el frío, en la lluvia, en el sol, en la nieve y ojalá en la cima. Podrá parecer irreal ese recuerdo, quizás que fue sólo un sueño y lo único que quedara como vínculo entre el recuerdo y la realidad serán estas fotos logradas para mí y para ustedes.
La tarde fue friísima, como toda tarde de luna llena en la Cordillera del Himalaya. El piso quedó enseguida tapizado de hielo, como revestido de un vidrio delgadito. Nos metimos a la tienda comedor empaquetados en las chaquetas de plumas para ver Cocodrilo Dundee II, se acabo la peli, salí a hacer pis y me encontré con otro regalo precioso: el Shisha Pangma entero bañado de plata; derramándose por todas las colinas, los cerros aledaños y las crestas ese azogue único y particular de la abuelita Luna. Ya no hice pis, como es lógico, y fui volando a tomar la cámara, hice varias pruebas de tiempos y aperturas, me moría de frío, los dedos estaban helados pero iba guardando una a una esas imágenes de plata en la célula digital.
Acabo de descargar de la cámara esas fotos ahora que son las nueve y media de la noche, no se imaginan la alegría y el gusto que tengo de compartir con ustedes estos recuerdos que también los he captado para ustedes. Mientras esperaba los cincuenta segundos de obturación le decía a Manolito: ¿Qué afortunado somos verdad? Qué suerte la nuestra de tener una oficina que tiene como techo un cielo colmado de estrellas y con una luna llena inmensa y preciosa.
Les comparto desde nuestro Campo Base este par de fotos desde donde ahora está ubicada mi oficina, al pie de La Cresta que se eleva por encima de la llanura.
Con mi gran afecto.
Iván Vallejo Ricaurte
EXPEDICIONARIO

Al fondo del todo, imponente, preciosa y vestida entera de blanco,
ella también castigada por el viento y la nevada,
pero parecía más bien que entre Eolo y los copos
habían confeccionado un especial atuendo para lucirlo esta tarde.

El Shisha Pangma entero bañado de plata;
derramándose por todas las colinas,
los cerros aledaños y las crestas ese azogue
único y particular de la abuelita Luna.
|
|