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UN DIA DE LECTURA MIENTRAS CAE LA NIEVE
2.- LAS PALABRAS PEDESTRES
Termino de comer, dejo de lado la novela de Marai y Edurne me pasa la revista Woman. Eso es glamour total: Chanel, Dolce y Gabana, Tommy Hilfiger, modelos flaquitas y piernilargas, con vestidos que llevan un partido de gloria. La polémica surge cuando comento el precio del bolso de charol Bottega Veneta, la escalofriante suma de 4.500 euros. De común acuerdo quedamos en que por más dinero que hubiera, nadie regalaría (en nuestro caso) ni compraría (en el caso de Edu) semejante artículo. El mismo dinero trabajado y ahorrado, sin el menor reparo, lo emplearíamos para ir de viaje a cualquier rincón del mundo; sacando las cuentas nos alcanza incluso para viajar en primera, porque sabido es que lo comido, lo bebido y lo viajado, en este caso, no te lo quita nadie.
Paso las hojas y solo derraman zapatos, sandalias de tiritas, vestidos, collares, anillos, cremas, menjurjes, más bolsos y al final, como para resarcir tanta elegante insipidez aparece una crónica de viaje: Malta, una isla con acento inglés. Artículo bien escrito, invitador y convincente como para terminar la expedición, cerrar la mochila, armar maletas y mandarse a cambiar para Malta. Fotos bien escogidas: una calle larga y bastante empinada, como las de Lisboa o San Francisco, que va a dar al mismísimo mediterráneo. Un gondolero en Vittorisa navegando igual que en Venecia. Veleros blancos con rojo en primer plano y al fondo, la fortaleza que los Caballeros de la Orden de San Juan construyeron para protegerla de los turcos.
¡Que destino!, digno de celebración después de un ocho mil.
Una hora más tarde cae en mis manos la revista SOHO que he traído desde Ecuador y todos comentan el artículo que ha hecho furor entre mis compañeros: El día después de una operación de tetas. Hasta llegar al artículo, obligatoriamente debo hacer un repaso, lo cual no me molesta en lo más mínimo, por las curvas de Cristina Campuzano y de Andrea Rincón. Esta última ha hecho muchos dólares con la brillante idea de cobrar por cada entrada a su página web para verla en cueros con esa piel canela bien bronceada, esas proporciones perfectamente distribuidas y de paso, una mirada de tigresa a punto de devorarte. Detenido en las fotos comento con Manolo, que es muy dado a la tecnología, que a estas alturas del partido en los temas visuales uno debe ser como Santo Tomás: ver para creer, pues entre la silicona y el Photo Shop se puede crear una mami a partir de la madame más modesta y escasa. Con esta reflexión le vuelvo a observar a la Rincón y paso la página con un dejo de incredulidad. ¿Quién sabe? ¿Será o no será? Totalmente de acuerdo contigo, amigo Tomás.
Llego por fin al artículo en cuestión y lo leo detenidamente. Muy bien escrito, descarnado, entretenido y con buen sentido del humor, que pone las cosas claras sobre el costo-beneficio de ponerse, en el caso de Úrsula, un kilogramo de silicona, a quinientos gramos por cada una, y botar a la basura al siguiente día todas las blusas y las camisetitas small, renovando el ropero por vestimenta que sirva para mostrar tremenda pechuga. Fernando Quiroz, el autor, aclara de entrada: desde ya llamaremos tetas a las tetas, porque busto es mañé, senos tiene un dejo de mogijatería, y pechos…. pechos, ni pensarlo. Luego hace un recorrido por la operación misma y recala después en los tremendos dolores que tiene que pasar Ursi como parte del proceso de recuperación, (dicho sea de paso que ella suspicazmente le dijo a su hijo que se iba a sacar una muela, la del juicio seria ¿no?). Finalmente el lunes siguiente, con delantera nueva, se presenta en su oficina de El Tiempo de Bogotá, a trabajar como todos los días, pero ahora con un 34 B.
Como es lógico, en nuestra expedición hay solo una voz femenina para opinar al respecto.
¾¿Y qué, te harías el arreglito Edurne? ¾Le pregunto sin más.
Sin el menor empacho baja la vista para mirarlas, las toma con ambas manos como para pesarlas y medirlas y me contesta: ¾Igual sí, terminando los ocho miles.
Afuera no para de nevar. Manolo lee ahora algo sobre la restauración del palacio de Versalles en Muy Interesante. Asier, como buen vasco, lee Relatos del Viejo Antonio del Sub Comandante Insurgente Marcos. Edurne, en cambio, está metida en un artículo sobre cómo disminuir el dolor de espalda con la natación en Sport Life, y yo me quedo en una foto bestial de Natalia Jeréz, tumbada en la arena, pero no mirándole las curvas, que están de muerte, sino preguntándome: ¿Será o no será?
Edición Doris Arroba
Iván Vallejo Ricaurte
EXPEDICIONARIO
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